sábado, 19 de mayo de 2012

  























Galardonada con el premio Pulitzer en 1940, Las uvas de la ira describe la lucha por la supervivencia de una familia de Oklahoma, los Joad, que se ve forzada a emigrar a la “tierra prometida” de California como consecuencia de la expropiación de su granja. Con ello, emprenden el éxodo con optimismo, convencidos de la riqueza que les proporcionará esta tierra exuberante de cultivos y sin imaginar, como este frágil sueño al que deben aferrarse se irá tornando en pesadilla conforme vayan acercándose a su destino.

A raíz de las adversidades y penalidades que  surgen durante el viaje en la vieja caravana de la familia, la novela nos invita a reflexionar acerca de la capacidad del ser humano para realizar proezas en los momentos más difíciles, así como, ese hálito refrescante que supone la unión con los seres queridos, en los momentos en los que aceptar la derrota se convierte en lo más apropiado.

Ambientada en la época de la Gran Depresión, la obra es también un claro reflejo de cómo en cualquier crisis se produce una sucesión de sacudidas económicas que acaban azotando con mayor fuerza a aquellos que tenían muy poco, por no decir nada. Son los bancos, los causantes del problema, los primeros que eluden sus responsabilidades y que cargan en el ciudadano de a pie las consecuencias de una actividad económica capitalista desenfrenada, sin regulación, asentada en el concepto de creación de riqueza. Como bien se califican en la novela, son monstruos que se nutren de las desgracias de las personas en la medida en que apuestan por la producción, los beneficios mucho antes que por los seres humanos y por su vínculo con una tierra que ha sido trabajada tras generaciones.

La considero por ello una lectura interesante en nuestros días (como bien sabemos otra crisis hostiga nuestra realidad), pues nos puede hacer ampliar nuestros puntos de vista acerca de los distintos problemas sociales que desencadenan los reveses económicos. Asimismo es atrayente su crítica a este sistema económico, caracterizado por esa periodicidad con la que se suceden las crisis,  que coloca al beneficio por encima del ser humano, de sus libertades o su dignidad.

Destacar también la combinación de capítulos que relatan lo ocurrido a los Joad con otros puramente reflexivos, que ,a mi parecer, hacen de la obra un título imprescindible en nuestros días.

STEINBECK, John.(1939): Las uvas de la ira.
Madrid: Alianza (6ª Edición, 2006. 686 páginas)

lunes, 16 de abril de 2012